Azucarera pone en marcha un nuevo modelo agrícola en el que la agronomía de la remolacha de Castilla y León se concentra en Toro con tres objetivos clave: la eficiencia, la sostenibilidad y la competitividad del cultivo.
Se trata de un grupo muy reducido de agricultores. Este año tenemos contratadas unas 9.200 hectáreas con alrededor de 756 agricultores, y la decisión afecta únicamente a unos 24.