
Azucarera identifica un potencial de mejora de 20 toneladas por hectárea para la remolacha en 2026 gracias a nuevas claves agronómicas
Azucarera ha presentado las conclusiones de su último análisis técnico sobre el estado del cultivo de la remolacha, un estudio que marca un punto de inflexión para la campaña 2026 y es que ha identificado un potencial de mejora latente de más de 20 toneladas tipo por hectárea, cifra que podría elevar los rendimientos hasta superar las 110 t/ha, un objetivo histórico para el sector.
Los datos analizados en 4.166 hectáreas —un 43,66% de la superficie arrancada— revelan un avance sólido respecto a campañas anteriores, impulsado en gran medida por las líneas de investigación agronómica desarrolladas por Azucarera. Entre los resultados más destacados se encuentran:
- +6,6 t/ha en peso físico
- +1,3 puntos en polarización
- +15 t/ha tipo frente al año anterior
- +1 punto en calidad industrial
Estos avances sitúan el rendimiento medio actual en 91 t/ha tipo, consolidando la recuperación productiva del cultivo.
Estos progresos no son fruto del azar, sino del despliegue coordinado de nuevas soluciones agronómicas basadas en programas de I+D como el uso generalizado de genética mejorada, las nuevas herramientas de tratamientos de semilla más eficaces y las estrategias avanzadas de control de cercospora, apoyadas en modelos predictivos.
El adelanto del primer tratamiento sanitario en 14 días —una recomendación clave de Azucarera en 2025— aportó de forma aislada +3 t líquidas/ha, demostrando el impacto directo de la gestión estratégica de la sanidad.
Las tres palancas para 2026: siembra, sanidad y riego digitalizado
Alcanzar el potencial de +20 t/ha depende de tres ejes fundamentales:
- Una planificación de siembras tempranas (marzo–abril)
Cada mes de retraso supone pérdidas severas: –9,9 t/ha en abril y –12,8 t/ha en mayo. - Una sanidad preventiva basada en genética tolerante y modelos epidemiológicos
La cercospora sigue siendo el principal desafío mundial. El control integrado —tal como recomienda Azucarera basándose en experiencias de EE. UU.— incluye genética tolerante, forecasting, alternancia de materias activas y tratamientos tempranos. - Un riego de precisión con sensores y satélites
El proyecto conjunto Azucarera–AIMCRA confirma que mantener el cultivo en su “zona de confort hídrico” es determinante. La digitalización del riego permite evitar déficits críticos que frenan la acumulación de azúcar y pueden costar varias toneladas por hectárea.
A través de esta investigación se ha llegado a la siguiente conclusión:
- +11 t/ha por adelantar la siembra
- +4 t/ha por optimizar la estrategia frente a cercospora
- +5 t/ha gracias al riego de precisión
Con estas tres optimizaciones, el potencial supera las 110 t/ha tipo.
Compromiso de Agroteo con el agricultor y el futuro del cultivo
Azucarera reafirma que su prioridad es proporcionar a los remolacheros herramientas, conocimiento y tecnología para maximizar la rentabilidad del cultivo. “La tecnología y el conocimiento están disponibles; ahora es el momento de utilizarlos para alcanzar rendimientos superiores”, señaló el responsable de Agronomía de Azucarera, José Luis Velasco.
Para 2026, Azucarera establece tres objetivos operativos:
- Planificación logística: concentrar las siembras en marzo y abril.
- Sanidad preventiva: genética tolerante y tratamientos basados en modelos.
- Riego digitalizado: planes individualizados basados en sondas y modelos satelitales.
Con estas líneas de trabajo, Azucarera se posiciona como líder en innovación agronómica, impulsando una nueva etapa de competitividad y sostenibilidad para el cultivo de la remolacha en España.




