
Azucarera redefine su modelo agrícola y convierte la fábrica de Toro en el epicentro de la gestión agronómica
• El nuevo modelo, al frente del cual estará la ingeniera agrónoma Elba Rosique, hasta ahora directora de AIMCRA, refuerza el asesoramiento agronómico, la transferencia de conocimiento y el uso de datos en el campo para aumentar la rentabilidad del cultivo
• Las recomendaciones de AIMCRA y sus trabajos de investigación estarán mucho más presentes en Azucarera y en la transferencia de conocimiento a los remolacheros a través de la propia entidad y de los técnicos de campo
Toro (Zamora) – 19 de mayo de 2026. Azucarera pone en marcha un nuevo modelo agrícola en el que la agronomía de la remolacha de Castilla y León se concentra en Toro con tres objetivos clave: la eficiencia, la sostenibilidad y la competitividad del cultivo.
El nuevo modelo refuerza el enfoque técnico, con mayor integración entre campo y fábrica. Para ello, Azucarera crea la “Unidad de Remolacha”, que estará integrada en la fábrica de Toro, liderada por la ingeniera agrónoma vallisoletana Elba Rosique, exdirectora de AIMCRA. Su experiencia, bagaje investigador y credibilidad en el sector, la hacen idónea para ocupar esta nueva función en el organigrama de fábrica y contribuir a transferir el conocimiento que necesita el agricultor para mejorar el cultivo y su rentabilidad.
Desde esta unidad se coordinará el cultivo, el abastecimiento y el laboratorio de análisis de remolacha, con el objetivo de mejorar la eficiencia productiva y la calidad de la materia prima.

El acompañamiento al agricultor, una prioridad
Azucarera analizará el desarrollo del cultivo y el remolachero recibirá toda la información de sus resultados con la que podrá evaluar rendimientos, polarización y calidad de la remolacha; identificar márgenes de mejora en manejo agronómico; ajustar decisiones sobre variedades, fertilización o sanidad vegetal, entre otros aspectos, en definitiva, mejorar la rentabilidad a través de datos objetivos.
Con esta medida, Azucarera apuesta por una agricultura más precisa, basada en datos y orientada a resultados.
La nueva gestión se apoya en las dos entidades exclusivas de Azucarera: AIMCRA y Agroteo. Serán los pilares para trasladar conocimiento al agricultor. Para ello, AIMCRA, la Asociación de Investigación para la Mejora del Cultivo de la Remolacha, intensificará las jornadas agronómicas y las visitas a campos ensayos, con objeto de que el agricultor conozca de primera mano el comportamiento de nuevas variedades de semillas y estrategias agronómicas; reforzará el asesoramiento continuo de los técnicos de campo; y gestionará el Laboratorio de Análisis de Remolacha que estará, a su vez, certificado por AENOR, para mejorar el control de calidad y la rentabilidad del cultivo. En este nuevo modelo agronómico, los resultados de las investigaciones de AIMCRA dirigirán las decisiones del cultivo.
Azucarera reforzará, además, los canales de diálogo con el sector para recoger necesidades, compartir conocimiento y seguir adaptando el modelo a la realidad del campo a través de Agroteo, que continuará como entidad prestadora de servicios y se convertirá en un foro de encuentro con los agricultores.
Los técnicos de campo serán una pieza clave en la transferencia de conocimiento hacia los remolacheros.
Un modelo orientado a la rentabilidad y sostenibilidad del cultivo
“Este nuevo planteamiento busca garantizar la viabilidad del cultivo de remolacha a largo plazo, mejorando tanto la productividad como la eficiencia. El objetivo es claro: que el agricultor cuente con herramientas concretas y asesoramiento técnico para maximizar su producción y mejorar la rentabilidad de su explotación”, señala la responsable de la Unidad de Remolacha, Elba Rosique.
Con esta transformación, Azucarera apuesta por un modelo agrícola más técnico, cercano y basado en datos, con el foco puesto en asegurar el futuro del cultivo de remolacha en Castilla y León, la sostenibilidad de las explotaciones y su fábrica de Toro.



